BLOG

Consejos generales para el cuidado de tu reloj

A todos nos pasa que cuando algo es nuevo, lo cuidamos como oro en paño. Poco a poco dejamos de darle importancia a ciertos usos y costumbres que son fatales si queremos conservar nuestro tesoro en buen estado y por mucho tiempo.

A lo largo de nuestra trayectoria como técnicos de relojería, hemos visto demasiados casos que muchas veces resultan muy difíciles de subsanar. Todo se acaba desgastando como es lógico, pero hay una serie de pautas a seguir que harán que esto ocurra más tarde que pronto.

Te proponemos que tengas en cuenta los siguientes consejos a rasgos generales (más adelante concretaremos según modelos y funciones) que leerás a continuación y que los pongas en práctica en la medida de lo posible:

·Uno de los errores más frecuentes es dejar la pila gastada en el interior del reloj. No hay que olvidar que, si la batería se oxida, puede estropear los circuitos internos de la maquinaria.

·Por lo general, no es recomendable bañarse ni ducharse con el reloj. En el caso de que sea sumergible y destinado especialmente a deportes acuáticos, será necesario que después de este uso se pase el reloj por agua dulce para retirar los restos de cloro o sal.

·Trata de no someter demasiado el reloj a temperaturas extremas y a cambios bruscos.

·La combinación de joya y reloj en la misma muñeca es tendencia actualmente, pero las pulseras o brazaletes metálicos pueden provocar arañazos y pérdida de brillo.

·Evita dormir con el reloj, ya que no es necesario para este momento del día y puede provocarle daños.

·Si tu reloj necesita una limpieza, será suficiente con cepillar de forma suave la caja con la corona (siempre y cuando esté bien cerrada) y el brazalete. Solo necesitas agua, jabón y un trapo suave para secarlo.

·En el caso de las correas de piel, evitar el contacto con el agua, sustancias grasas, cosméticos o exposiciones prolongadas al sol, lo cual podría ocasionar pérdida de color.

·Aunque aparentemente el reloj no tenga ningún desperfecto, deberás realizar controles periódicos para comprobar su hermeticidad.

·Recuerda quitarte el reloj siempre y cuando vayas a realizar actividades que puedan dañarlo. Si no son relojes indicados para el deporte, intenta no someterlos a vibraciones derivadas del mismo.

·Aléjalo de fuentes magnéticas que puedan desajustar el movimiento del reloj.

·La forma de guardar el reloj también es muy importante; deberá ser siempre en su propia caja o caja de relojes, para evitar que el polvo y la suciedad se incruste en la máquina. Si hay más relojes en la misma caja, no deben rozarse. NUNCA hay que guardarlos boca abajo, podrías estropear el cristal.

Y con esto debería ser suficiente para que tu reloj dure lo máximo posible e igual de nuevo que el primer día.

¡Esperamos que os haya servido de ayuda!